domingo, 30 de mayo de 2010

Capítulo 2: "La felicidad no es un premio"

Meryl estaba en Los Ángeles desde hacia tres días, como lo tenia previsto, Don no llego para los premios, esa noche tenia los Critics’ Choice. Se vistió con un vestido simple, unos hermosos Louboutins de encaje y aquella cartera/monedero que llevo en It’s complicated. Leslie, su publicista, la había llamado para avisarle que un coche estaba en camino para su apartamento, mientras que ella la esperaría en donde se realizaba la entrega de premios, pero Meryl se arrepintió y dijo que no quería ir, aunque estaba ya lista -¿Cómo que no quieres ir, Meryl? Por favor…- le dijo Leslie –no quiero Leslie- Meryl le decía firme –pero yo ya confirme tu presencia- trataba de convencerla –es que siempre termino yendo sola a todos lados, Don no me acompaña- además de su publicista, Leslie era su amiga, así que con ella podía hablar de cualquier cosa –bueno, hablare con Kevin, yo no insisto porque contra ti no se puede. Adiós- le dijo Leslie y colgó. Al rato, su teléfono volvió a sonar, era Kevin, su agente –Meryl, ¿qué pasa? ¿Por qué no quieres ir a los premios?- le pregunto el –porque no- respondió ella de mal humos -¿quieres que te acompañe?- ofreció el que ya sabia porque no quería ir –no quiero ir- dijo ella –dale Mar, vamos, no puedes no ir… aparte, ganarás- le decía el –jajaja, seguro- le decía ella.
Finalmente, Meryl fue a los premios acompañada por Kevin y gano tal como el le había dicho, estaba un poco pasada de copas cuando dijeron su nombre y también el de Sandra Bullock, subió al escenario y sin esperarlo, Sandra la beso… en la boca.
Meryl dio su discurso, y se refirió a Don: -Gracias. Dios, oh mi Dios. Oh, Dios mío. En primer lugar, quiero agradecer a mi marido que esta jugando al golf- dijo haciendo que todos en la sala se rieran.
Luego de la entrega de premios, Kevin le dijo que el se iba al after party, Meryl quería ir también, así que la llevo, en el camino, sus hijos la llamaron para felicitarla, pero Don no lo hizo, parecía que otra crisis se avecinaba, como la que habían tenido un año atrás, jamás en treinta años le había pasado, pero ese año si. Don se quejo porque ella estaba siempre en eventos y nunca en la casa -¿te piensas que yo quiero esto, que lo hago a propósito para no ir a casa? No puedo rechazar las invitaciones solo porque tu no tienes ganas de que yo vaya- le decía Meryl furiosa -te pasas toda la semana en Santa Bárbara filmando esa película, y el fin de semana, cuando venimos a Connecticut te quedas en New York…- Don estaba harto -no quiero hablar por teléfono sobre esto- Meryl le decía calmada -¿que?- pregunto Don -así no puedo hablar- le dijo ella determinada –se acabo Meryl- le dijo el –¿se acabo que?- pregunto ella –cuando recuerdes que tienes un esposo en tu casa, que te espera, llámame así me das un lugar en tu agenda, ¿entendiste?- Don estaba dolido –eres un idiota- le decía Meryl llena de rabia –y tu… tu te lo pasas de maravillas con tu co-protagonistas- le dijo el, aunque se arrepintió enseguida “fui un estúpido” pensó –¡vete al diablo, Don!- le dijo ella y corto.
Meryl llego al lugar donde se realizaría el coctel y se alejo de Kevin, fue a buscar una copa, mas tarde, el la vio sentada, alejada de la gente –vamos Meryl, ya fue mucha fiesta por hoy…- le dijo al acercarse –no, no me quiero ir- le decía ella –si, vamos, tomaste mucho ya- le dijo el e hizo que se pusiera de pie para salir de allí.
Kevin la llevo a su departamento, al llegar, se bajo del auto, entro en la casa, fue a su cuarto, se puso el pijama y se acostó a dormir, no hizo falta mucho tiempo, porque apenas se recostó, se quedo dormida.
Don voló toda la noche para llegar a Los Ángeles, llego a las siete de la mañana mas o menos y con un taxi se dirigió a su casa, dejo sus valijas y fue a su cuarto, Meryl dormía serenamente, volvió a la sala y se puso a ver tv, cerca de las once de la mañana, cuando tuvo listo el desayuno, la fue a despertar –Mez… Meryl…- le decía despacito –vamos linda…- le dijo haciendo que se despertase –Don…- le dijo Meryl fregándose los ojos –soy yo hermosa…- le dijo el –oh, Don, volviste- le dijo abrazándolo –buen día bella durmiente.

viernes, 28 de mayo de 2010

Capítulo 1: "Sólo dímelo de nuevo y diré que si"

-No, no, no- Meryl balbuceaba palabras inentendibles y se movía de un lado a otro en la cama, otra vez estaba teniendo una pesadilla. Se despertó en súbito y se sentó en la cama, Don la miraba desconcertado a su lado -¿estas bien?- pregunto tímido. Ella tenia sus ojos llorosos, lo miró, puso sus manos en su cabeza y salio de la cama sin contestarle -¿a dónde vas? ¿Estas bien?- volvió a preguntarle él –será mejor que duerma en el living- le dijo ella –pero…- Don no alcanzo a terminar de decirle lo que quería, Meryl ya había salido de la habitación, fue al living y se recostó en el sillón tapándose con sólo una manta, había comenzado a llorar desconsoladamente, Don apenado la escuchaba desde su habitación, quería acercarse, preguntarle si estaba bien, pero no pudo. El se despertó temprano en la mañana y al salir de su habitación, la vio allí, desayunando -no querría hacerte sentir mal- le decía mientras se acercaba -pero me enamore de ti, Meryl- le dijo después -te necesito, Don- le dijo ella llorando –y yo a ti, Meryl, te necesito como a nadie, te amo tanto…- le decía el – te amo- le repitió agarrándole sus mejillas para mirarla a los ojos, la beso muy suavemente –te amo Don, pero tengo miedo- le hablaba ella al oído mientras estaban abrazados –¿miedo de que?- le pregunto el -de que sea muy pronto para estar con otra persona, no le puedo hacer esto a John- le explicaba ella -¿recuerdas que te dijo John?- Don continuaba con su cuestionario, ella asintió –claro que lo recuerdo, pero…- ella se calló -tienes que ser feliz como te lo dijo el, y yo estoy dispuesto a hacer lo que sea para eso, para que seas feliz toda tu vida, estoy dispuesto a estar a tu lado para siempre- Don se había lanzado al vacío, y ella solo tenia que comprenderlo -¿que… que quieres decir?- le pregunto ella confundida -que quiero casarme contigo- un Don muy seguro de si mismo le dijo de repente -¿no es muy pronto?- Meryl le dijo encogiendo los hombros -perdóname, no debí abrir la boca, pero iremos despacio si es lo que quieres, promete por lo menos que me dejaras estar a tu lado- Don se había arrepentido, “es un cobarde” pensó ella “solo dímelo de nuevo y diré que si” pensaba “no me puede estar pasando esto, ella es tan… tan… distinta, especial, no tendría que haber avanzado” pensaba el.
El ruido del teléfono saco a Meryl de sus pensamientos, estaba recordando cuando había rechazado a don la primera vez que le pidió que se casara con el, y ahora, ahora llevaban treinta y un años juntos, todo un record para una actriz tan famosa y reconocida, que había trabajado con hombres deseados por cualquier mujeres del publico femenino que veía sus películas, sus trabajos. Pero ella solo tenía ojos para Don, su Don. El era todo para ella, era su vida.
En el camino al teléfono se quedo pensando en el juramento que le hizo a don aquella noche, cuando lo había rechazado –si con alguien me tendría que casar, ese serás vos, Don- le había dicho ella cuando don abatido salía del departamento. Y así fue.
-Mez…- le dijo Don -Don, mi vida, ¿como estas? Te extraño...- Meryl le decía -yo también te extraño, estoy bien, ¿y tu? ¿Que hacías?- le preguntó el -estaba acordándome de algo, justo pensaba en ti- decía ella entre risas, sabia lo que le diría don si le contaba en que pensaba -Ah, ¿si? ¿En que pensabas?- pregunto intrigado -en cuando te rechacé aquella vez que me pediste matrimonio- le dijo ella riéndose – ah… lindísimos recuerdos- le dijo Don irónicamente, y Meryl se reía -si, muy lindos, y más lindos cuando me dijiste que estabas enamorado de mi- le dijo ella -te equivocas- hablo rápido el –no- negó Meryl -si, te equivocas, yo no estaba enamorado de ti, lo estoy todavía. Te sigo amando Meryl- don le hablaba con el corazón “sigue siendo tan bueno como siempre” pensaba ella -y yo te amo mucho más a ti, Don- le dijo -se nota que me extrañas porque comienzas a decir mentiras…- Don le decía -¡Que malo! No estoy mintiendo. ¿Cuándo regresas?- pregunto Meryl -no se amor- contesto Don -¿me acompañarás a los premios?- Meryl le pregunto esperando un `si´-a los Critics’ Choice no creo, pero a los Golden Globes seguro que si, ¿te parece bien?- le dijo el -si me lo prometes…- contesto ella -lo prometo- juró Don -esta bien- acepto ella -¿las niñas? ¿Henry?- Don cambio de tema -hable hoy con Lou, me dijo que esta genial, Mamie y Grace ya sabes, con sus trabajos y Henry en Los Ángeles.
-Ohh… fantástico. Bueno, me voy que tengo una cena esta noche para ver que haremos con las esculturas- le dijo don –ok, adiós don- le decía ella –adiós Mez, te amo- dijo el –te amo, Don.