viernes, 8 de octubre de 2010

Capítulo 17: "Confusiones"

-¿Don? ¿Que haces acá? Te dije que quería estar sola…– le dijo Meryl cuando lo vio de pie en la puerta de su habitación del hotel –déjame explicarte...- le dijo el –¿como encontraste el hotel? Vete- Meryl no lo quería ver –cariño… tenemos que hablar- le decía Don –quiero estar sola, entiéndelo- ella iba a cerrar la puerta, Don la abrió y entró en la habitación, ella cerró la puerta, los dos estaban callados.

Meryl fue la primera en hablar -¿por que hablabas con ella tan cerca?- le preguntó -trataba de sacármela de encima- le dijo Don -¿y por que la besaste?- Meryl continuaba su interrogatorio -yo no la bese, fue ella…- “excusa común de hombre”- pensó Meryl -pero no te opusiste al beso- le dijo ella -¡si me opuse, es que no lo entiendes! Te amo Meryl no necesito a otra mujer, tu eres la única- Don estaba desesperado -ya basta, me estas lastimando. Vete- Meryl no quería perdonarlo -cuando me busques no estaré- Don camino hacia la puerta -¿que quieres decir?- le pregunto ella sin entender -que cuando me busques será tarde porque estaré con otra- le dijo el intentando ponerla celosa -¿que?- pregunto Meryl pero Don no le explicó mas nada y se fue del hotel, en realidad se fue a su habitación porque estaba en el mismo hotel que ella, aunque Meryl no lo sabia.

Meryl se quedo confundida, trataba de asimilar lo que Don le había dicho “No puede hacerme esto…” pensaba “el no es esa clase de hombre.”

-¿Ma, en donde estas? Al fin atiendes el maldito teléfono…- Meryl hablaba por teléfono con su hija –¿Louisa?- le pregunto ella –si mama, ¿quien mas?- su hija estaba enojada con ella –cuida el vocabulario- le dijo Meryl –oh, por favor… te he llamado treinta y ocho veces, papa te buscaba. Dime donde estas- insistía Louisa –estoy con tu padre- mintió Meryl –¿con papa?- pregunto su hija –si- Meryl seguía mintiendo –¿en casa? No mientas mama… papa se fue de viaje. ¿Que pasa entre ustedes?- Louisa sospechaba que algo estaba mal. Meryl se dio cuenta de todo, enseguida supo lo que Don quería. El ni siquiera le había dicho que iba a buscar a Meryl en ese viaje.

Abrumada, Meryl salio del hotel, fue a hacer compras, una hora mas tarde regreso, llamo a Don por teléfono y no la atendió. No tuvo mejor idea que llamar a Pierce, necesitaba hablar con alguien, y allí, en Malibú no tenía a nadie mas que a el y a Don, no estaba bien y lo que Don le había dicho la había dejado peor.

Meryl se encontró con Pierce en la playa, fue vestida con unas calzas y una remera, unos lentes de sol para tapar sus ojeras y su cara sin maquillaje y un sombrero para tratar de que nadie la reconociera, solo Pierce. Al llegar a la playa el estaba sentado en la arena. Se acerco a el, puso su mano en el hombro de Pierce y se sentó a su lado –hola- lo saludo –¿como estas, Meryl?- le pregunto el sonriendo –no muy bien- le dijo ella, lucia triste -¿qué pasa?- Pierce le pregunto –Don- le dijo ella mirando hacia otro lado -¿Don? ¿que pasó?- le pregunto el, Meryl observaba a otro lado, Don estaba de pie en el bar que estaba en la playa mirándola, Meryl instantáneamente miro a Pierce y lo beso, un beso actuado pero beso al fin, Pierce confundido se deshizo de ella y la miro entre enojado y confundido, Meryl miró hacia donde estaba Don de nuevo, y Pierce quiso ver que estaba mirando, enseguida se dio cuenta de todo –Meryl…-le dijo, ella no lo escuchaba, solo miraba a Don –perdón- le dijo a Pierce, al fin lo miro. Don se estaba acercando a ellos -perdón- le dijo ella de nuevo y se puso de pie, corrió hacia su esposo, Don se detuvo y ella también quedando los dos muy cerca, Meryl se saco el sombrero y los lentes de sol, lo miro a los ojos –parece que te tomaste enserio lo de la otra mujer…- le dijo el –yo…yo…- ella no sabia que decir –tu, ¿que?- le pregunto él, Meryl se encogió de hombros -nada- le dijo -¿que hacías con este tipo, Meryl?- le pregunto Don, comenzaba a enojarse –nada- contesto ella, Don le agarró el brazo fuertemente -¡¿que hacías con él?! Dímelo Meryl, porque…