viernes, 8 de octubre de 2010

Capítulo 17: "Confusiones"

-¿Don? ¿Que haces acá? Te dije que quería estar sola…– le dijo Meryl cuando lo vio de pie en la puerta de su habitación del hotel –déjame explicarte...- le dijo el –¿como encontraste el hotel? Vete- Meryl no lo quería ver –cariño… tenemos que hablar- le decía Don –quiero estar sola, entiéndelo- ella iba a cerrar la puerta, Don la abrió y entró en la habitación, ella cerró la puerta, los dos estaban callados.

Meryl fue la primera en hablar -¿por que hablabas con ella tan cerca?- le preguntó -trataba de sacármela de encima- le dijo Don -¿y por que la besaste?- Meryl continuaba su interrogatorio -yo no la bese, fue ella…- “excusa común de hombre”- pensó Meryl -pero no te opusiste al beso- le dijo ella -¡si me opuse, es que no lo entiendes! Te amo Meryl no necesito a otra mujer, tu eres la única- Don estaba desesperado -ya basta, me estas lastimando. Vete- Meryl no quería perdonarlo -cuando me busques no estaré- Don camino hacia la puerta -¿que quieres decir?- le pregunto ella sin entender -que cuando me busques será tarde porque estaré con otra- le dijo el intentando ponerla celosa -¿que?- pregunto Meryl pero Don no le explicó mas nada y se fue del hotel, en realidad se fue a su habitación porque estaba en el mismo hotel que ella, aunque Meryl no lo sabia.

Meryl se quedo confundida, trataba de asimilar lo que Don le había dicho “No puede hacerme esto…” pensaba “el no es esa clase de hombre.”

-¿Ma, en donde estas? Al fin atiendes el maldito teléfono…- Meryl hablaba por teléfono con su hija –¿Louisa?- le pregunto ella –si mama, ¿quien mas?- su hija estaba enojada con ella –cuida el vocabulario- le dijo Meryl –oh, por favor… te he llamado treinta y ocho veces, papa te buscaba. Dime donde estas- insistía Louisa –estoy con tu padre- mintió Meryl –¿con papa?- pregunto su hija –si- Meryl seguía mintiendo –¿en casa? No mientas mama… papa se fue de viaje. ¿Que pasa entre ustedes?- Louisa sospechaba que algo estaba mal. Meryl se dio cuenta de todo, enseguida supo lo que Don quería. El ni siquiera le había dicho que iba a buscar a Meryl en ese viaje.

Abrumada, Meryl salio del hotel, fue a hacer compras, una hora mas tarde regreso, llamo a Don por teléfono y no la atendió. No tuvo mejor idea que llamar a Pierce, necesitaba hablar con alguien, y allí, en Malibú no tenía a nadie mas que a el y a Don, no estaba bien y lo que Don le había dicho la había dejado peor.

Meryl se encontró con Pierce en la playa, fue vestida con unas calzas y una remera, unos lentes de sol para tapar sus ojeras y su cara sin maquillaje y un sombrero para tratar de que nadie la reconociera, solo Pierce. Al llegar a la playa el estaba sentado en la arena. Se acerco a el, puso su mano en el hombro de Pierce y se sentó a su lado –hola- lo saludo –¿como estas, Meryl?- le pregunto el sonriendo –no muy bien- le dijo ella, lucia triste -¿qué pasa?- Pierce le pregunto –Don- le dijo ella mirando hacia otro lado -¿Don? ¿que pasó?- le pregunto el, Meryl observaba a otro lado, Don estaba de pie en el bar que estaba en la playa mirándola, Meryl instantáneamente miro a Pierce y lo beso, un beso actuado pero beso al fin, Pierce confundido se deshizo de ella y la miro entre enojado y confundido, Meryl miró hacia donde estaba Don de nuevo, y Pierce quiso ver que estaba mirando, enseguida se dio cuenta de todo –Meryl…-le dijo, ella no lo escuchaba, solo miraba a Don –perdón- le dijo a Pierce, al fin lo miro. Don se estaba acercando a ellos -perdón- le dijo ella de nuevo y se puso de pie, corrió hacia su esposo, Don se detuvo y ella también quedando los dos muy cerca, Meryl se saco el sombrero y los lentes de sol, lo miro a los ojos –parece que te tomaste enserio lo de la otra mujer…- le dijo el –yo…yo…- ella no sabia que decir –tu, ¿que?- le pregunto él, Meryl se encogió de hombros -nada- le dijo -¿que hacías con este tipo, Meryl?- le pregunto Don, comenzaba a enojarse –nada- contesto ella, Don le agarró el brazo fuertemente -¡¿que hacías con él?! Dímelo Meryl, porque…

sábado, 31 de julio de 2010

Capítulo 16: "Te necesito pero prefiero estar sola"

“Mary, debe ser el décimo mensaje que te dejo, ¿en dónde estas? Tenemos que hablar, por favor… vuelve… te amo” Meryl estaba escuchando los mensajes que le había dejado Don en el buzón de voz, tenia un dolor de cabeza que la estaba matando y una resaca que parecía que no desaparecería en días -¡Dios!- grito y se tiro sobre la cama agarrándose la cabeza, llamo al servicio para que le llevaran el desayuno y unas aspirinas, mientras tanto trato de recordar lo que había hecho el día anterior.
-no podemos, Meryl- recordó que le dijo Pierce, y recordó como el la miraba con esos ojos azules, profundos, luego a su mente llego una imagen que no hubiera deseado recordar, comenzó a llorar desesperada, tomo su teléfono y marco a Pierce, necesitaba saber que había pasado –Pierce, dímelo todo, ¿lo hemos hecho? ¿Que paso? No recuerdo nada…- le dijo desesperada –hey, hey, tranquila, no hicimos nada- le dijo el -¿Qué paso? ¿Por qué yo me acuerdo de nosotros besándonos en mi habitación? Dime que es solo un sueño…- Meryl lloraba desconsolada –bueno, nos hemos besado, si, pero nada mas, tranquila, no llores- el trataba de tranquilizarla –¡¿como me pides eso?! ¡Yo no puedo hacer estas cosas! ¡Estamos casados!- le gritaba Meryl –no hemos hecho nada, yo sabia que luego te arrepentirías, mira lo que ha pasado por solo un beso, si hubiéramos hecho algo mas… no me quiero ni imaginar como te hubieras puesto- le dijo el -¡loca, loca hubiera estado, como ahora!- luego de hablar un largo rato con Pierce, paso del llanto a las risas en un instante, terminó agradeciéndole y el le dijo que hable con su esposo.
Meryl se dio una ducha, luego, en bata, recibió su desayuno, tomo su jugo, su café y las aspirinas, no comió nada y se vistió. Se puso unos jeans, una camisa larga y sandalias chatitas en los pies, salio con su cabello mojado tirado hacia un costado y fue a la playa. Después de caminar un rato y de pensar decidió llamar a Don -¡Mez! ¿Donde estas? Perdóname, vuelve por favor- el atendió y no la dejo ni hablar –te amo, Mary- estaba desesperado, Meryl había comenzado a llorar, Don le decía Mary solo cuando estaba enojado o cuando le hablaba tiernamente, y ahora la necesitaba –por favor cariño… dime donde estas, iré a buscarte- le decía el -¿estas llorando?- le pregunto al notar los sollozos de ella, Meryl trato de calmarse –estoy en… en Malibú- le dijo al fin –¿en Malibú? ¿Que haces allí?- le pregunto –tome el primer avión que pude para alejarme, perdóname, Don… perdóname por todo- Meryl seguía llorando –tranquila Mez, perdóname tu… yo nunca quise nada con Lorraine- se disculpo el –lo se, te amo… y te necesito- le decía ella -¿volverás a casa?- le pregunto el –estoy confundida, no se que haré… necesito estar sola pero también te necesito a ti- le dijo ella con un deje de tristeza –cariño, te necesito, por favor no me hagas esto…- Don estaba mal, estaba triste –regresa… te amo, te amo Mary, por favor, estoy muriéndome… no quiero que esto termine… –yo nunca he dicho que esto terminará- Meryl le dijo seriamente –entonces vuelve ya- Don la quería a su lado -tal vez regrese en dos o tres días- le dijo ella luego de la insistencia de el.
La llamada de Meryl había sido para peor, aunque por momentos parecía que la convencía de que regrese, y por otros parecía que estaba más lejos que nunca, Don tenía la esperanza de que vuelva. Pero no fue así, ella se negó y el la necesitaba y ella solo quería estar sola, aunque le había dicho que lo necesitaba también, no lo convencía. Quería tenerla a su lado, y por culpa de ese maldito beso con Lorraine todo estaba mal. Tenían que hablar bien. Don estuvo todo el día con una idea en la cabeza, pero se decía a si mismo que si lo hacia, Meryl se enojaría mas. Termino poniendo en marcha la idea, el plan, y saco pasajes para ir a Malibu cuanto antes. Sorprendería a su esposa.

sábado, 17 de julio de 2010

Capítulo 15: "Explicaciones y..."

-Lorraine, tengo esposa e hijos, y tu… también- le decía Don muy cerca de ella –oh dios- Meryl se llevo su mano derecha tapándose la boca sorprendida, no podía creer lo que estaba viendo, salio corriendo de allí, Don se estaba besando con “la tal Lorraine” –¡estas loca!- le dijo el sacándosela de encima –tu no trajiste a tu esposo, pero esta Meryl- le dijo –oh, si, Meryl… es un idiota- le dijo Lorraine –ni se te ocurra volver a decirle algo a mi esposa- le dijo Don y la dejo sola. Volvió a la sala donde estaban todos charlando, y pregunto si habían visto a Meryl, no la encontraba, se fue hacia fuera, Meryl estaba parada en la entrada fumando, cosa que hacia siempre que tenia algún momento de estrés o algo parecido, lo miro fulminante –dame las llaves del auto- le dijo ella, Don se las entrego sin decir nada, Meryl abrió la puerta del auto y se subió –Mez, por favor… no paso nada, esta loca- le decía el –no me importa, yo vi muy bien- le dijo ella y se fue de allí, Don volvió a entrar a la cena y se disculpo yéndose a su casa detrás de Meryl con el primer taxi que en e encontró. Al llegar ella estaba sentada en el porche, hacia mucho calor, fumaba otro cigarrillo, el se dio cuenta de todo, ella los había visto “esa estupida de Lorraine” pensó el -¿ora vez fumando? No hace ni diez minutos que te fumaste un cigarrillo…- le dijo Don como retándola, el detesta el cigarrillo, Meryl no le respondió –te dije que no paso nada- le decía el -¿y que es lo que vi entonces?- le pregunto ella con lagrimas en los ojos –Lorraine me tomo por sorpresa- le dijo el –si, seguro…- Meryl no le creía –¡maldición! ¡¿Por que nunca me crees?! ¿No entiendes que no me interesa estar con otra?- le decía el desesperado. Meryl no le pidió explicaciones, ni nada, se levanto y fue hacia adentro, subió a su habitación, se desvistió y se acostó a dormir, Don no se fue a dormir, se quedo tomando un poco de whisky y apareció en la habitación cerca de las cuatro de la mañana, Meryl estaba dormida, el se recostó sin molestarla y durmió. Al otro día, Meryl se despertó muy temprano, busco el próximo vuelo que salía hacia algún lugar para relajarse, pensaba que se avecinaba otro distanciamiento y eso le dolía mucho, el próximo avión era con destino a Malibu, acepto ir allí aunque no le gusta el sol, pero si la playa. Don no se enteró de nada, durmió hasta las dos de la tarde, para esa hora Meryl estaba volando, la busco en la casa cuando se levanto, pero no estaba, intento llamarla al celular pero no atendía, se preocupo pero dejo pasar las horas. Eran las siete de la tarde y ella no estaba en casa, ya le había dejado varios mensajes en el contestador, llamo a sus hijos pero ninguno sabia nada. Para esa hora, Meryl estaba en el hotel, yendo hacia la playa…

-…vaya a saber donde está Don ahora, seguro revolcándose con esa…- decía Meryl –no digas eso Meryl, no pienses eso- le dijo Pierce, llevaban mas de dos horas charlando, era ya de noche y Meryl ya había tomado demasiado –vamos Meryl, te tengo que llevar a tu hotel- le dijo Pierce –no quiero- le decía ella mientras el la ayudaba a ponerse de pie, habían quedado muy juntos, Meryl lo beso, Pierce se separo bruscamente –vamos- le dijo –no, no- le suplicaba ella -¿Qué quieres entonces?- le pregunto el –te quiero a vos, bésame otra vez, vamos Pierce- le decía Meryl –estamos casados Meryl- le decía el –Don es un idiota y tu esposa te ama tanto que te perdonara-le dijo ella, y a pesar de que estaba borracha, tenia razón. Bastó una sola suplica mas para que el cayera en la tentación, la beso salvajemente hasta quedar sin respiración –¡basta!- dijo de repente y se separo –mmm… Brosnan- le decía ella totalmente borracha acercándose a el –basta Meryl, no podemos hacer esto, vamos que te llevo a tu hotel, no puedes andar así por la calle- le decía Pierce molesto mientras la sostenía del brazo con fuerza -¡déjame, me voy sola!- le dijo ella zafándose, pero no se fue hacia el hotel, regresó hacia la playa y se sentó cerca de la orilla, Pierce fue detrás de ella –perdón Meryl- le dijo el poniendo una mano en el hombro de ella –vete- le decía Meryl –no te necesito- Meryl lloraba, el se sentó a su lado y al verla llorar tanto la abrazo –hey, no llores…- le decía Pierce –Meryl, tu esposo te ama, y debe estar preocupado por ti, tendrías que llamarlo…- le dijo Pierce, ella se separo y lo miro a los ojos, su cara estaba enrojecida a causa del llanto y el poco maquillaje que tenia se había desvanecido por las lagrimas –soy horrible- le dijo ella –no Meryl, ¿por qué dices eso?- le pregunto Pierce sorprendido –ningún hombre me quiere, mi esposo esta con otra, y tu… no se- le decía ella –eres hermosa- le dijo Pierce –no cualquier hombre se contendría de poseerte como yo para no hacerte daño…- le dijo el mirándola dulcemente, Meryl lo miro extrañada y después reacciono a sus palabras y lo abrazó –gracias- le dijo.

martes, 13 de julio de 2010

Capítulo 14: "¿Casualidad?"

El avión llego a destino, había tomado el primero que consiguió, el calor era agobiante, y si, ¡estaba en Malibu! Justo ella que no le gustaba el calor, y menos quemarse.
Lo primero que hizo fue buscar un hotel, se hospedo en el “Malibu Beach Inn”, dejo sus cosas, y se cambio de ropa ya que había salido de New York con pantalones largos, zapatos y una remera, ahora se había puesto un vestidito hasta las rodillas y unas sandalias, ya que había llevado de todo en su valija..
Como el hotel esta ubicado frente a la playa, salio a pasear un poco, a despejar su mente. Eran las seis de la tarde y no había mucha gente, se quito sus sandalias y dejo que el agua acariciara sus pies, camino un largo trecho por la orilla y luego se sentó, era un hermoso atardecer imposible de perderse, un paisaje espectacular. Dejo que el agua llegase hasta casi sus rodillas estirando sus piernas y se quedo allí un buen rato “nunca vi algo tan hermoso desde Grecia” pensaba ella “extraño a Don”.
Estuvo mas de media hora sentada allí, alejada de la gente, de pronto sintió a alguien cerca suyo -¿Meryl?- la persona se había posicionado detrás de ella y puso una mano en su hombro, la saco de sus pensamientos “¡que voz tan sexy!” pensó ahora ella, en cierto punto la recordaba de algún lado, era muy masculina –¿mmm?- se dio vuelta frunciendo sus labios haciendo una mueca sexy –hey, Meryl, ¡¿como estas?!- le pregunto el –¿que haces por aquí?- el seguía preguntando –¡Pierce!- le dijo ella en casi un grito, sorprendida, se puso de pie con la ayuda de el -¡pero que sorpresa!- le decía ella mientras besaba su mejilla y lo abrazo –lo mismo digo- le dijo el –que raro verte aquí- le dijo Pierce –que coincidencia, diría yo- le dijo ella –creí que no te gustaba la playa- le dijo el –estas en lo correcto, bueno, un poco me gusta, pero fue el primer vuelo que conseguí, y bueno, era hacia acá- le dijo ella -¿viaje por trabajo?- le pregunto el, ella encogió sus hombros y agacho la cabeza como una pequeña niña –oh, perdona, no debo entrometerme- se disculpo el –será mejor que vuelva a casa, es tarde- le dijo Pierce –no, esta bien, Pierce, no te entrometes, estoy aquí no por trabajo, sino porque necesitaba un tiempo- le dijo ella -¿quieres tomar algo?- le pregunto ella –hace mucho que no hablamos- le dijo –si, claro, sería un placer- acepto el, caminaron unos metros hacia unas mesas de un bar cercano sobre la playa mientras charlaban -¿te parece bien acá?- le pregunto el –si, si, genial- le dijo Meryl. Se sentaron allí, pidieron algo para tomar –un jugo- le dijo Pierce a la moza –yo algo con alcohol- pidió Meryl –¿con alcohol? ¿Tan temprano?- pregunto Pierce –si, ¿te importa Pierce?- ella le buscaba pelea, como cuando filmaban Mamma mia –no, no, es tu decisión- se atajo el –bueno, enseguida les traigo todo- le dijo la moza a los dos –bueno, ¿qué tal tu vida Brosnan? ¡Tanto tiempo sin verte!- le pregunto Meryl –todo muy bien- le dijo el -¿tu esposa, los niños?- le preguntaba ella –bien, bien- decía el con una sonrisa -¿y tu?- le pregunto Pierce –yo, pues… bien- solo dijo ella -¿segura?- le pregunto el -bueno, pelee con Don, me fui de casa sin decirle, me tome el primer avión del que conseguí pasaje, y termine aquí, en Malibu- le dijo ella sonriendo pero con tristeza en sus ojos –y me lleve una grata sorpresa al encontrarte- agregó –oh, gracias- Pierce le decía, se quedaron en silencio, ella lo observaba, pero el miraba hacia el mar, Meryl no podía creer lo hermoso que era, mantenía, la camisa que llevaba con los primeros botones desabrochados lo hacia ver mas sexy, mantenía su bronceado tan particular como siempre, su pelo, ahora despeinado por la brisa que había lo hacia ver mas lindo todavía. El la miro –acá están sus pedidos- la moza llego a la mesa –gracias- dijeron ambos a la vez, la moza se fue, ellos tomaban sus tragos mientras se miraban profundamente a los ojos, parecían un par de enamorados “es hermosa” pensó el, y si, la veía tan bella, tan plena, con sus sesenta años, su vista recorrió todo el cuerpo de ella, se detuvo en su escote, sintió que ella se sonrojaba, desvió su mirada hacia la gente del lugar y luego de un rato la volvió a mirar -¿puedo preguntar algo?- le dijo el a Meryl –si querido- le decía ella mientras tomaba un poco de su bebida -¿que ha pasado, por que te peleaste con tu esposo?- le pregunto Pierce –¿tienes tiempo?- le pregunto ella –si, de sobra…- le decía Pierce –bueno, entonces te cuento…

domingo, 11 de julio de 2010

Capítulo 13: "40 vs. 60 "

Se preparaban para desayunar, Meryl y Don recién se levantaban después de una noche plena juntos, una hermosa noche. El teléfono sonó interrumpiendo su charla –yo voy- dijo Meryl y fue a buscarlos, atendió -¿Hola? ¿Quién habla?- pregunto –ohhh… ok, ya te paso, si, si. Adiós- dijo y le paso el teléfono a Don -¿Quién es?- pregunto el –una tal Lorraine- dijo ella –oh, ¡Lorraine!- el estaba sorprendido, tomo la llamada y Meryl solo pensaba en quien era Lorraine, que quería, y los celos la invadieron –hola Lorraine… ¿como estas? Yo bien, si… ¡que bueno! ¿Cuando? Seria genial, me encanta… bueno, si, adiós- Don termino de hablar, Meryl no le pregunto nada cuando regreso a la mesa, el le contó –ella es la chica con la que voy a trabajar en el proyecto- le dijo Don –ah…- a Meryl no le interesaba mucho –es joven, pero tiene experiencia- le decía el –ah… joven- decía Meryl –bien, ¿y se puede saber cuantos años tiene?- pregunto ella –cuarenta- le dijo Don, ¡¿para que?! –¿cuarenta años, joven? No decías lo mismo cuando yo tenia esa edad- le dijo Meryl con mala onda, Don no quería pelear así que no le respondió nada, y continuo tomando su café, mientras ella lo miraba -¿Qué quería?- le pregunto Meryl –me invitó… nos invito a una cena mañana. Todos los que fuimos a Europa y podemos ir con quien queramos- le dijo el –mmm… ¿y vas a ir?- le pregunto ella –si, ¿vendrás conmigo?- le pregunto Don –si, si- Meryl acepto –no me has contado del viaje...- le dijo ella -¿Qué quieres que te cuente? Todo el día reuniones…- le dijo el -¿Qué tal lo has pasado?- le pregunto Meryl –bien, aproveche para recorrer un poco, pero no pude hacer nada, tenemos que ir a pasar unos días- le decía el –esta hermoso Londres, Paris también- le dijo Don –si, iremos…- le dijo Meryl.
Los dos pasaron el resto del día separados ya que Don había ido a buscar unos bocetos a su estudio y a terminar trabajo, mientras Meryl preparaba todo porque Mamie iría a cenar junto a Ben, su novio. Por la tarde la llamo por teléfono –¡ma!- respondió Mamie –hola cariño, ¿como estas?- pregunto Meryl –bien, ma, ¿y tu?- pregunto Mamie –yo bien cariño, ¿vendrás esta noche?- le pregunto Meryl –si, pero Ben no puede, tiene un evento- le dijo su hija –ohh… si quieres lo dejamos para otro día- Meryl le ofreció aunque tenia ganas de verla –no ma, quiero cenar con ustedes, los extraño- le dijo Mamie –ay cariño, que bueno, quieres que te vaya a buscar?- le pregunto Meryl –bueno- le decía Mamie -¿a que hora?- pregunto –¿a las siete?- le dijo Meryl –ok, nos vemos, te quiero ma, adiós- le decía Mamie –te quiero hija, nos vemos- Meryl corto.
Faltaban unas horas para tener que ir a buscar a Mamie, Meryl pensaba en la cena con los escultores amigos de Don, no sabia que ponerse, tenia todo un guardarropas lleno, pero nada la convencía, quería sentirse bien, lucir bien, aparte estaría esa tal Lorraine, no sabia que pensar de ella, -¡cuarenta años joven!- se repetía. Estaba en su habitación, bajó, buscó las llaves del auto y salio, se compraría algo digno de usar en una competencia con una mujer veinte años menor que ella, eligió una pollera tubo alta azul con una camisa blanca con unos volados, y llevaría sus Louboutins, como siempre.
Era la hora de buscar a Mamie, salio del centro comercial y fue a buscarla -¡mamá!- le grito Mamie cuando la vio –hola mi vida- le dijo Meryl besándola y abrazándola –te extrañe ma, hace como dos semanas que no te veo- le dijo Mamie –ohh, cariño, yo también te extrañe… te extraño muchísimo- le decía Meryl –la casa esta tan vacía sin mis niños y tu padre no esta nunca- le dijo ella –ohh ma, cuando me necesites llámame que nos juntamos, vamos por ahí, al teatro, de compras, o para charlar- le dijo Mamie.
Hablaron un rato, y luego subieron al auto, Meryl manejo hasta la casa, al llegar Don estaba allí, Mamie lo saludo y estuvieron hablando los dos, ella se llevaba muy bien con su papá, pero mejor con su mamá. Meryl mientras tanto terminaba de preparar todo, cuando estuvo lista la cena, fueron al comedor y entre charla cenaron, Mamie se quedo en la casa hasta pasadas las doce de la noche, y luego Don la llevo a su casa porque a Meryl no le gustaba manejar de noche, menos sola.

martes, 6 de julio de 2010

Capítulo 12: "Lo mejor de nosotros"

-Hola- le dijo Meryl -¿Cómo estas Mez?- le pregunto Don –como puedo- le dijo ella. Hacia casi un mes que no se veían y se trataban como dos desconocidos, con total frialdad -¿Cómo estas tu?- le pregunto Meryl, pero Don ni respondió, no hizo falta, ella se había ido “cuanto la amo”- pensó Don mientras la observaba irse hacia su estudio.
La hora siguiente dentro de la casa, se convirtió en soledad, mientras que la siguiente parecía una pesadilla, cada uno estaba en su mundo y no se prestaban atención, Don se ocupo de desarmar sus valijas mientras Meryl trabajaba.
Mas tarde, Don bajo de su cuarto y fue a ver a Meryl -¿tienes un minuto para hablar?- jamás en los treinta años de matrimonio el había tenido que preguntarle si tenia tiempo para el –si, ¿que quieres?- le pregunto ella –quiero que dejemos todo esto de lado, Meryl- le dijo Don –hace casi un mes que no nos veíamos… te extrañe- el hizo una pausa –te amo- le dijo y finalmente Meryl hablo –creo que si llega a pasar otra vez algo así no lo soportaría- le dijo ella –te amo tanto, Don… no sabes lo que sufrí sin ti, no quiero separarme mas así- le decía ella abrazándolo –estuvimos por tiempos mas largos separados, y aguantaste- le dijo el –ya no aguanto mas- le decía Meryl –y menos si peleamos- le dijo ella –te has vuelto una flojita- le dijo Don –pero te amo así- le decía mientras recorría su cuello con besos hasta llegar a su boca, se besaron dulcemente por un largo rato hasta que el la levanto en sus brazos –bájame Don- le decía Meryl –ya no soy una chica de treinta años, soy una vieja con treinta quilos mas- le decía ella, don se comenzó a reír, Meryl siempre decía algo loco –serás una vieja, pero estas hermosa, y aparte eres mi viejita- le dijo el y subió las escaleras con ella a upas…
-¿Sabes….?- recién terminaban de hacer el amor y Don tenia ganas de molestarla -¿Qué cosa?- pregunto ella –que cuando te enojas, las reconciliaciones son geniales- le dijo el -¿Cuándo me enojo? Ja, mira quien habla… tu eres un celoso, pero así y todo te amo igual- le dijo Meryl –yo no soy tan celoso- dijo Don -¿que?- Meryl se largo a reír –me parece que Clooney te puso muy celoso- le dijo ella, Don no dijo mas nada, los dos estaban mirando el techo, ya no hablaban –Don…- le dijo ella girándose para el lado de el, el la miro de reojo -¿Qué pasa cariño?- le dijo acariciando la mejilla de ella -¿Por qué no me llamaste la noche de los oscars?- le pregunto –porque creí que era lo mejor después de discutir como discutimos…- le dijo el -¿lo pasaste bien en la fiesta?- le pregunto el –no, me hacías falta- le dijo Meryl y otra vez hubo un silencio –Mez…- le dijo el después de un rato -¿Qué Don?- pregunto ella -¿es verdad que no soportabas estar lejos de mi?- le pregunto –claro que es verdad, no sabes cuanto me hiciste falta, te amo, Don- le dijo ella y lo besó, volvieron a hacer el amor y terminaron los dos dentro de jacuzzi descansando, Meryl tenia su cabeza apoyada en el pecho de Don –tengo hambre- dijo ella –bueno, salgamos y preparo algo para cenar- le dijo Don –no quiero, quiero quedarme contigo- le decía Meryl caprichosa abrazándolo –vamos que tengo un regalo para ti- le dijo Don y salio del jacuzzi, se envolvió en una bata y ayudo a Meryl a salir -¿Qué regalo?- le pregunto ella –uno que compre para ti…- le dijo Don mientras iba hacia la mesita de noche, abrió el pequeño cajón y saco una caja –pero…- ella iba a decir algo cuando Don abrió la caja, había unos pendientes con incrustaciones de piedras hermosos –Don…- le dijo ella –gracias- le decía y le dio un beso -¿te gustan cariño? Pensé que serian lo mejor que te podía comprar, no se…- le dijo el –son preciosos, te amo- le dijo ella y Don la beso dulcemente –vamos a cenar algo- le dijo el -¿Qué te gustaría?- le pregunto a Meryl –emm… no se, yo cocino- le dijo ella –no, cocino yo- Don le decía mientras la abrazaba para bajar las escaleras –luego de ese regalo, creo que voy a tener que hacer mucho- le dijo Meryl y ambos se rieron –eres hermosa- le dijo el –y mas cuando te ríes- le decía mientras besaba su cabeza.

martes, 29 de junio de 2010

Capítulo 11: "Un obstáculo más para atravesar"

Dos años antes de tener a su adorada Louisa, Meryl perdió un embarazo ya avanzado, y si quedaba embarazada de nuevo le podía pasar lo mismo, por eso sentía tanto miedo cuando quedo embarazada por ultima vez.
Hacia muchísimo frío y Meryl llevaba su pancita de cuatro meses y medio muy bien, pero estaba la mayor parte del tiempo fatigada, se cansaba rápido y no podía jugar con Henry, Mamie y Grace, sus hijos, como lo hacia antes.
-Don, ¿me puedes llevar a comprar ropa antes de ir al medico?- le pregunto Meryl –si, ¿quieres ir ahora?- le dijo el, Meryl asintió –bueno, vamos- le decía Don mientras la ayudaba con su cartera, su saco y sus cosas.
Iban en su auto, Don conducía y Meryl estaba inquieta -¿Qué pasa cariño?- le pregunto el, ella no menciono que había estado toda la mañana con un malestar en el bajo vientre –nada- le dijo Meryl. Cinco minutos mas tarde llegaron al centro comercial, Meryl hizo unas compras acompañada por Don y regresaron al auto para ir a un control.
-Me siento mal- le dijo Meryl a Don -¿Qué tienes?- le pregunto el, Meryl no respondió y se tiro hacia atrás -oh dios, me duele, Don, me duele- decía ella mientras presionaba su panza –tranquila Mez, respira profundo- le dijo Don poniendo una mano en la panza mientras con la otra conducía, noto que estaba endurecida y se preocupo –no aguanto… ay, dios- Meryl sentía muchísimo dolor –ya llegamos, tranquila- le dijo Don y llegaron al centro medico, entraron los dos, el abrazaba a Meryl que estaba dolorida, el doctor Richardson los vio y se acerco -¿Qué pasa Don?- pregunto –se siente muy mal- le dijo el –vamos Meryl- le dijo Thomas ayudándola –espera afuera Don- le decía el medico mientras entraba al consultorio con Meryl –per…
Al revisarla, Thomas vio que Meryl tenia una mancha de sangre, le hizo un ultrasonido y supo que ya no se podía hacer mas nada, ella lloraba -¿esta bien mi bebe?- le pregunto –lo siento Mary, ya no hay bebé- le dijo Thomas, Meryl a penas escucho el “lo siento” que sentía que moriría, se quedo como estando en otro mundo, sus ojos bien abiertos inundados de lagrimas y su mano en su vientre –Rosie ve a ayudar a la señora Gummer- le dijo Thomas a la enfermera saliendo del consultorio.
-¡Thomas! ¿Y, esta todo bien?- Don le pregunto al verlo salir, el negó con su cabeza –lo ha perdido, lo siento amigo- le dijo el medico, Don estaba desesperado –quiero verla- decía –¿no podrían haber hecho algo?- le preguntaba –ella estaba bien...- le dijo Don -fue un aborto espontáneo, no se podía hacer nada- le explico Thomas.
Meryl jamás lloro, por lo menos frente a Don, nunca, ella pensaba que tenía que ser fuerte por sus hijos y su esposo. Pero un día, Don regreso de trabajar en su estudio de New York, los niños no estaba en casa porque iban al colegio y Meryl seguro estaba recostada haciendo reposo, ya que el medico le dijo que por lo menos por un mes no podía trabajar ni hacer esfuerzo, tenia que descansar física y mentalmente.
Ella misma le insistió a Don que vaya a trabajar, la primer semana de reposo no se lo pudo quitar de encima pero el luego accedió a dejarla sola, tal vez lo necesitaba.
Hacia diez días que había pasado todo, Don subió a su habitación y Meryl no estaba, escucho ruido en el baño, golpeo la puerta, seguro que se estaba duchando –cariño… estoy en casa… ¿puedo pasar?- le pregunto el, se escucho un “no” casi imperceptible, y entro igual -¡Meryl!- dijo sorprendido –¿que pasa amor?- le decía el mientras se acercaba, Meryl estaba dentro de la bañera, con sus manos cubriéndose la cara, lloraba –vamos, sal de ahí- le dijo el ayudándola a levantarse –estas helada- le decía mientras le ayudaba a ponerse su bata –ven- le decía mientras la abrazaba y caminaban hacia la cama, Don se sentó allí y recostó a Meryl apoyando la cabeza de ella sobre su pecho –no tengo que llorar- se repetía ella –llora para desahogarte- Don le decía –no les puedo hacer esto a ustedes- Meryl se lamentaba –a mi no me haces nada- le dijo el –te castigas tu sola por algo que paso porque nos tenia que pasar, ya habrá otra oportunidad…- Don la consolaba -iba a ser un hermoso niño- le decía ella -shh… no digas nada- le decía Don a punto llorar –tan hermoso como vos- ella hablaba entre sollozos, la semana antes de que pierda el embarazo que habían dicho que sería un varón, Meryl y Don habían comenzado a pensar el nombre y estaban preparando todo. Fue uno de los obstáculos mas dolorosos que tuvieron que atravesar –llora cariño, desahógate que te hará bien, hazlo por mí- le decía Don mientras la acunaba contra su pecho, Meryl lloraba sin parar.

sábado, 26 de junio de 2010

Capítulo 10: "Tendría que ser felíz, pero no puedo"

Meryl y Don no podían sacar de sus mentes aquella etapa dura que tuvieron que atravesar con la llegada de su hija Louisa. Si bien Meryl todavía podía concebir, su medico le había dicho que era riesgoso, y más luego de todo lo que había pasado.
-Estoy embarazada- le había dicho Meryl aquella tarde que lo llamo por teléfono llorando, mas por miedo que por felicidad –te necesito don, perdóname- le dijo y corto. Don estaba en New York y ella en Connecticut con los niños, pasaban la mayor parte del tiempo allí porque era mucho mas grande la casa. Ella paso toda la tarde llorando, Don al escucharla tan mal intento volver a llamarla pero no atendía, y los niños no estaban, estaban en el colegio así que salio con su auto hacia Connecticut, el estaba en su estudio en New York, iba a toda velocidad. Llego a su casa y al ver que Meryl no respondía cuando el la buscaba y le decía –Mez…. Cariño...- subió a su cuarto porque seguro que estaba allí, entro y la vio acostada de costado hecha bolita y en el silencio solo se escuchaban sus sollozos, estaba rompiéndole el corazón, se acerco despacio y se recostó a su lado pegando su cuerpo al de ella, abrazándola –tranquila…- le decía muy despacito al oído –todo estará bien- le dijo Don intentando no quebrarse –tengo miedo- le decía ella llorando, los dos se quedaron callados, ella continuaba llorando, se giro para verlo a Don, el le acaricio la mejilla –te amo, Mez- le dijo y la beso dulcemente.
Cuando ella se había tranquilizado, Don le hablo muy despacio para que no comenzara a llorar de nuevo –¿fuiste al medico?- le pregunto el –si, y me hizo los análisis, pero el no sabe los resultados, no volví a ir- le contesto Meryl –bueno, vamos, aprovechemos que no están los niños- le dijo Don –no quiero ir- le decía Meryl –tienes que ir- Don insistía -pero tengo miedo- le dijo ella -Meryl, te tiene que hacer una ecografía, un control, algo…
Don se levanto de la cama y se fue a llamar a Thomas, el medico de Meryl y amigo de ambos –Thomas, habla Donald Gummer- le dijo Don -¡Don, amigo! ¿Cómo estas?- le pregunto Thomas –bien, tengo que llevar a Meryl a una consulta, ¿tienes algún tiempo hoy?- le pregunto Don –si, si, dentro de media hora estoy libre- le decía Thomas –ok, ya salimos para allá, gracias- le dijo Don –adiós, nos vemos.
-Mez, vamos, prepárate que no espera Thomas- le dijo Don a Meryl que seguía recostada en su cama –te espero abajo- le decía el mientras salía de la habitación. Don la espero un rato hasta que ella bajo –dale Mez- el la apuraba –Thomas nos esperaba en media hora- le dijo el y se fue hacia la puerta, abrió y salio esperándola –Mez, vamos… ¡Meryl!- Don corrió hacia ella –ay dios, Mez…- el la tomo en sus brazos, se había desmayado, la recostó en el sofá –Meryl… cariño…- fue a buscar alcohol y lo paso por debajo de su nariz –me asustaste- le dijo cuando Meryl abrió sus ojos, ella se hecho a llorar –tranquilízate- le decía el y la ayudo a ponerse de pie ya que ella no tenia fuerzas.
Fueron al consultorio de Thomas Richardson, el medico amigo de ellos que había atendido a Meryl en los tres partos y aparte cuando estaba alguno de los niños enfermos o ellos, iban a verlo a el –hola Thomas- le dijo Don saludándolo, Meryl estaba sentando esperando –Don, ¿que pasa amigo? ¿Por qué tanta urgencia?- le pregunto el doctor –Meryl esta con una crisis, se desmayo, esta nerviosa- le explicaba Don –bueno, vamos a ver…- Thomas se acerco a Meryl –vamos Mary, así hacemos un control- le dijo, Meryl se puso de pie y fueron hacia el consultorio –cuéntame que te paso- le dijo Thomas –estoy embarazada, Thomas- Meryl le decía mientras se sentaba, Don ni siquiera lo había mencionado –todavía no se hizo ningún análisis mas que un test- le dijo Don al medico –los test son seguros, tendríamos que hacer una ecografía así no te saco sangre y ya directamente vemos si esta todo bien. Recuéstate Mary- le dijo Thomas, ella obedeció, comenzó con la ecografía -bueno, al parecer si estas embarazada, Mary, acá se puede ver claramente, estas de apenas unas pocas semanas, tendríamos que verlo con la regla. Pero todo esta bien- le dijo –felicitaciones… pero ahora, otra cosa, no entiendo porque estas mal, vas a tener otro niño… o niña y aunque no es lo mejor a esta altura, luego de todo lo que ha pasado- le decía Thomas –justamente-le dijo ella -¿Qué pasara con mi hijo? Yo quiero que nazca, pero me puede pasar lo mismo- le decía ella triste –trataremos de hacer lo mejor para que no ocurra nada malo y tu tendrás que colaborar estando lo mas tranquila posible, recuerda que es un embarazo de alto riesgo- le dijo el doctor –yo haré todo lo que me diga- le dijo Meryl –vas a tener que reposar mucho- le dijo Thomas.

miércoles, 23 de junio de 2010

Capítulo 9: "Tú no regresas y yo enloquezco"

Como en los Golden Globes, en los Oscars Meryl llevaría un vestido confeccionado por Chris March.
Meryl recién se había dado una ducha, estaba esperando a Roy para que la maquille y la peine, así que mientras tanto revisaría sus e-mails. Vio que Don estaba en Skype, así que lo llamó por allí como hacían casi siempre que estaban lejos, la tecnología estaba presente en sus vidas porque no podrían comunicarse todos los días a toda hora como lo hacen.
-Hola mi vida- le dijo Don -¿Cómo estas?- le pregunto –bien, ¿y tu? ¿Que haces?- Meryl le dijo –miraba algunas cosas en internet- le decía el -¿recién te terminas de duchar?- le pregunto Don –si- contesto Meryl tirando algunas mechas de su cabello húmedo hacia atrás -¿estas lista?- le pregunto el –no, ni siquiera tengo ganas de ir- le dijo Meryl -¿Cómo que no tienes ganas? ¿No lo pasas bien en los oscars?- le preguntaba el –si, claro, me encanta ir, pero simplemente no tengo ganas- le decía ella -¿pasado mañana cierto?- Meryl cambio de tema -¿eh?- Don no entendió –que pasado mañana regresas, falta poco amor, y te extraño- le explico Meryl –Mez, cariño. No regresare en dos días, me quedo una semana mas- le dijo el -¿que?- Meryl no lo podía creer, justo ahora se lo tenia que decir… -no Don, no me puedes hacer esto- le decía ella –es poco Meryl, se pasa rápido- le dijo el -¿es poco? Para ti será poco, para mi no. Tu porque no te pasas el día solo como yo- le dijo Meryl –tienes a las niñas, Meryl, te pueden acompañar ellas- le dijo Don –ellas tienen sus cosas, Don y yo necesito a mi esposo- le decía ella enojada –mmm… ¿a tu esposo u otra cosa?- Don insinuaba –shh… basta, tengo que irme, adiós- le dijo Meryl –despídete bien, ¿pero antes te puedo preguntar algo?- le dijo el –dime- le dijo ella - ¿Clooney va a los oscars?- le pregunto Don -claro que va, esta nominado- le decía ella evitando reírse, sabia que estaba celoso, el se lo había dicho el día después de los SAG -ojo entonces, no quiero ver otra vez fotos desagradables como las de los SAG- le dijo Don -¿desagradables? Lo único que me faltaba… no se que le ves, solo estaba hablando con el- Meryl se estaba hartando -¿y el te hablaba o te miraba otra cosa? Porque parece que a la cara no te miraba como cuando habla la gente común…- le dijo él -no vengas con estas cosas Don, te informo que yo puedo pensar cualquier cosa de ti estando en Europa- le dijo ella y cerro su Skype.
Meryl estaba muy enojada, ¿si George le había mirado otra cosa que no fuera su cara que le importaba a su esposo? Ella podía ser hermosa para otros hombres también, no solo para el, jamás le había dicho algo de alguno de sus amigos actores, ni de Jack Nicholson, de Robert De Niro, y de todos con los que había trabajado.
Don se la paso llamándola toda la tarde, Roy ya había llegado a su departamento y la estaba terminando de maquillar y veía que ella cortaba cada vez que la llamaban con cara de fastidio -¿Qué pasa querida?- le pregunto Roy –nada- le dijo ella -¿Cómo que nada? Pareces enojada…- le dijo el –me conoces tan bien, Roy… estoy enojada con Don, y no deja de llamarme- le decía ella –entonces deberías atenderlo y arreglar lo que sea que haya pasado.
Meryl se quedo pensando y cuando su blackberry volvió a sonar atendió -¿Qué quieres Don?- pregunto –tengo que prepararme…- le decía -no me importa que te tengas que preparar. ¿Qué te pasa? ¿Qué insinúas?- le pregunto el levantando la voz –nada, la próxima vez piensa bien antes de hablar, adiós- le dijo ella y cortó –discúlpame Roy- le dijo –esta bien Mer, no te preocupes- le dijo el.
Ella fue a los Oscars cambiada completamente, estaba feliz, su hermano le había cambiado el humor. Paso por la alfombra roja haciendo entrevistas, fotos, y saludando a toda la gente. Luego de allí, comenzó la ceremonia y aunque perdió, fue al after party, allí tomo un poco de más, pero no llego a emborracharse, entonces su agente la llevo a ella y a su hermano de regreso.
Harry, el hermano de Meryl se fue a su casa luego de dejar a su hermana y ella se durmió enseguida luego de ponerse su pijama.

martes, 15 de junio de 2010

Capítulo 8: "Lejos... pero cerca"

-Meryl… llevo horas llamándote, ¿donde estas? Llámame cuando escuches este mensaje, estoy preocupado. Te amo- Don le dejo un mensaje en el buzón de voz, llevaba tres días fuera del país, y había dejado a Meryl enferma, aunque no era nada grave, el se preocupaba.
Por la noche, cuando Meryl regreso a la casa, se preparo la cena, comió y tomo su medicación para la gastroenteritis que le había diagnosticado el medico, aunque ya había cesado en dolor de panza, todavía no estaba curada.
Fue hacia el living para ver un poco de tv, y de paso se fijo si tenia algún mensaje de voz en el teléfono mientras seguía caminando, escucho a Don y el mensaje que le dejo y se acerco al teléfono. Luego lo llamo –Don...- le dijo ella –¡Mez, al fin llamas! ¿Dónde estabas? Pensé en ti en todo el día, estoy preocupado- le decía Don desesperado –estoy bien amor, ¿así que pensaste todo el día en mi?- le preguntaba –Meryl, no estoy para jueguitos, ¿donde estabas?- le volvió a preguntar –oh… ¿Qué pasa mi vida? Estuve viendo el vestido para los Oscars- le dijo Meryl –no tienes que andar por todos lados, Mez, hace solo tres días que estabas con casi cuarenta de fiebre, y todavía no te recuperaste- le decía el –¿que quieres, que este encerrada acá todo el día?- le pregunto Meryl –hasta que te cures, si- le dijo Don –mañana me voy a Los Ángeles- le informó Meryl –¿ya te vas para allá?- le pregunto el –si, tengo los SAG en cuatro días- le dijo ella –ah… pero te vas pronto- Don le decía –si, porque veré a Henry y estará Harry también, así que estaré con ellos- le dijo Meryl.
Estuvieron hablando cerca de media hora, hasta que se despidieron. Meryl se fue a dormir y al otro día se despertó a las siete de la mañana para alistar todo, recibió una llamada, era Kori, su asistente –hola Meryl- le dijo -¿Qué tal Kori? ¿Están los pasajes?- le pregunto –si, esta todo listo- le dijo Kori –ok, ¿a que hora sale el vuelo?- le pregunto Meryl –a las cinco- Kori le decía –ok, nos vemos…- le dijo Meryl –Mer…- le decía -¿Qué pasa?- pregunto Meryl -ya esta el vestido para los Oscars, esta tarde lo voy a buscar y lo envío a tu casa - le dijo Kori –ok, Kori, gracias, ¿esta lo de mi hermano listo?- le pregunto –si, lo envío también- le decía –bueno, gracias, adiós- le dijo Meryl y corto para continuar con los preparativos.
A las cinco salio el avión hacia Los Ángeles, Meryl iba sola ya que le dijo a su asistente que vaya después, llego a Los Ángeles, descendió del avión y fue hacia su departamento, estaría sola hasta el día antes de los SAG, ese día se vería con su hijo y su hermano.
Llamo por teléfono a Don –hola mi vida- le dijo ella –hola Mez, ¿cómo estas?- le pregunto Don –bien, ya estoy en Los Ángeles- le decía –ah… muy bien, ¿que harás estos días antes de los premios?- le pregunto el –estaré sola aquí en el departamento hasta el día antes que saldré con Henry y mi hermano- le decía Meryl –entonces te llamaré cada hora para que parezca que estoy allí- le dijo Don –ohh... Don, te extraño, ¿como voy a hacer para aguantar tres semanas sin ti?- le preguntaba Meryl triste –vas a ver que se pasa rápido- le decía el –tengo que irme, Mez, luego te llamo, adiós- le dijo el –te amo, adiós- dijo Meryl y corto.
El día de los SAG llego rapidísimo, Meryl llevo un vestido Balenciaga blanco estampado en negro y verde y un gran cinturón negro. Fue acompañada por Kevin, su agente y aunque no se llevó su premio a la mejor actriz, sino que lo gano Sandra Bullock, pero Meryl se llevo todos los aplausos cuando presento al mejor actor, el premio se lo llevo Jeff Bridges.
Ella se quedo en la fiesta, hablando con sus colegas, mientras hablaba con Marion Cotilliard, se acerco George Clooney –¡Meryl! ¿Cómo estas hermosa?- le pregunto el dulcemente –Ohh… Clooney, que guapo estas- Meryl coqueteaba con el –tu estas bellísima- le decía George admirando su figura –increíblemente hermosa- le dijo –me haces sonrojar, calla- le dijo Meryl –es que es verdad, ojalá fueras mía- le decía George –te llega a escuchar mi esposo y te asesina, Georgie
Luego de la fiesta regresó a su departamento, acompañada por Kevin quien la llevó en su auto y luego se fue hacia su casa –gracias querido- le dijo Meryl y le dio un piquito, como lo hacia con todos sus amigos.

lunes, 14 de junio de 2010

Capítulo 7: "Enferma de amor"

Don sabía que no tenía que “molestarla” mas, que tenia que esperar a que las cosas se enfriaran, y ahí si, hablar bien. Pero esto iba a ser posible solo si Meryl se comportaba y no seguía encaprichada porque el no la acompañaría.
Hacia tres días que no le hablaba, ¡tres días! Ni estando uno en Europa y el otro en América o separados se dejaban de hablar por tanto tiempo. Y Meryl, por un premio, porque una vez no la podía acompañar y la acompañaría Louisa, su hija, se había puesto así. En dos días eran los Oscars, y por la tarde de ese día Don se iba a Massachusetts por un proyecto que estaba por finalizar.
Decidió darse una ducha, para luego continuar preparando las valijas que había empezado el día anterior, antes, se vistió y bajo a desayunar, luego regreso a su cuarto.
Mientras tanto, Meryl estaba en la sala con su taza de café en la mano y ojeando el diario, pensaba en la pelea con Don y que había sido injusta, pero estaba muy enojada como para asumir que la culpa la tenia ella, que se había portado como una niña.
Don se fue esa tarde, sin charlar con Meryl, sin arreglar las cosas, estaba triste, y ella arrepentida y ahora, enojada consigo misma por ser cobarde.
Los días no terminaban mas, la soledad la estaba matando, Meryl tomo su vuelo a Los Ángeles junto a su hija Louisa.
El día de los Oscars finalmente llegó, esos últimos dos días habían parecido un año sin su esposo, y encima el no la había ni siquiera llamado por teléfono.
Aunque aquella pelea del 2009 estaba olvidada, Don imaginaba lo que se avecinaba, Meryl se pondría insoportable e irritable, gracias a dios que las “niñas”, como ellos le dicen a sus hijas, no vivían mas en la casa, porque es capas de agarrársela con ellas.
-Harry me acompañará a los Oscars- le dijo Meryl a Don mientras cenaban -¿si? Bueno, genial, que bien que te hayas decidido a ir- le dijo Don.
Todo había resultado mas fácil de lo que lo había imaginado, Meryl se había portado como la mujer madura que era -¿puedes limpiar todo cuando te vas a dormir? Me iré a recostar…- le dijo ella cuando terminó de cenar –si, claro, ¿te sientes bien?- le pregunto Don, Meryl solo asintió y subió a su cuarto.
Cuando termino de cenar, Don junto los platos y limpio todo, luego se fue a su escritorio para terminar unos bosquejos y finalmente, cerca de las dos de la madrugada, se fue a dormir. Él se despertó muy temprano al otro día, tenía que empezar con los preparativos de su viaje, todavía no había ni sacado los pasajes, y debía organizarse.
Meryl siguió durmiendo, eran las doce y no se había levantado, raro en ella, ya que no dormía hasta más de las nueve, a lo sumo, diez de la mañana mas tardar.
Don subió a su cuarto, y se acerco a Meryl, le dio un beso en su cabeza rozando su mano en la mejilla de ella, la sintió caliente, entonces beso su frente “esta volando de fiebre” pensó –Meryl… Mez... amor…- la llamaba –Meryl…- volvió a llamarla, luego de un rato se despertó con dificultad -¿Qué pasa?- pregunto media dormida, comenzando a sentarse en la cama -¿te sientes bien?- Don le pregunto –no- le dijo ella y se tiro en la cama con todo su cuerpo –estas volando de fiebre- le dijo el, pero Meryl no le respondió nada, siguió acostada, Don fue hasta la cocina a buscar un vaso con agua y algún medicamento para bajarle la fiebre –toma esto, Mez- le dijo acercándole el vaso con agua y una pastilla –siéntate- le decía mientras dejaba el vaso y al pastilla en la mesa de noche para ayudarla, él le acomodo unos almohadones en su espalda para que este cómoda –dime, ¿que te duele?- le pregunto Don, mientras ella tomaba la pastilla –me duele muchísimo acá- le dijo ella pasándose su mano por la panza –te traeré unos paños fríos- le decía él mientras se levantaba de la cama para ir hacia el baño, regreso y le colocó uno paño húmedo en la frente –seguro se te bajará con esto- le decía Don –sino, llamaré al medico –¿Cuándo te empezó a doler la panza?- le pregunto –anoche- respondió Meryl -¿anoche?- le pregunto sorprendido –ahora entiendo porque dejaste la mitad de la comida en tu plato y te viniste a acostar.
Don tenía que hacer unas llamadas por lo de su viaje, así que dejo a Meryl tranquila en su cuarto y bajaría para llamar, ahora tendría que suspender el viaje –ya vuelvo, Mez- le dijo -¿A dónde vas?- le pregunto ella –arreglaré unas cosas de mi viaje, voy a cancelarlo- le decía el –¿a cancelarlo?- le pregunto ella –no puedo dejarte sola a ti, enferma como estas- le dijo Don –no, no, tu irás al viaje, por mi no te preocupes- le decía Meryl, Don se acerco y se sentó en la cama al lado de ella –no quiero dejarte sola- le dijo –no me dejas sola, te estoy obligando a que vayas, es importante para ti- le decía Meryl, Don la abrazó –gracias- le dijo –gracias a ti por cuidarme, te amo don- le decía ella y Don la besó muy suavemente.

sábado, 12 de junio de 2010

Capítulo 6: "Nuestra pequeña Grace"

Meryl regresó a su casa, Don la esperaba con la cena -¿fuiste a buscar los análisis?- le pregunto, ella asintió -¿Qué tienes?- Don estaba preocupadísimo –ven, siéntate- le dijo ella –me preocupas amor…- Don le decía mientras acariciaba su cabello –no te preocupes… todavía no he abierto el sobre- le dijo Meryl -¿y que esperas?- le pregunto Don, Meryl abrió el sobre, Don intentaba espiar, pero ella no lo dejaba, Meryl leyó el papel y sonrió -¿Qué… que? ¿Estas embarazada?- le pregunto Don, ella comenzó a reírse -Oh... dios- Don le dijo, entendió esa sonrisita, la abrazo y le dio un tierno beso –¡vamos a ser padres otra vez, Don!- le dijo -¿estas contento?- le pregunto Meryl –claro que estoy contento, no puedo creerlo, estoy feliz- le decía el y apoyó su mano en el vientre de Meryl.
Nueve meses después, el 9 de Mayo de 1986, Meryl dio a luz a su pequeña hijita, Grace Jane.
-¡Mama, papá, vamos a cenar!- le gritaba Louisa desde el comedor.
Don abrazó a Meryl y fueron hacia allí -¿ya esta listo todo?- pregunto Meryl –si, llamamos al delivery- le dijo Mamie –que raro, nunca algo casero me cocinarán- les dijo Don. Cenaron los seis juntos y luego se fueron a dormir, Meryl se quedo ordenando todo y luego subió a su cuarto, su esposo ya estaba dormido, ella se puso su pijama y se recostó.
En poquitos dos días Don se iba de viaje, tenían que aprovechar el poco tiempo que les quedaba antes que el se vaya, aunque parecería que regresaba en un par de días –Don, ¿me acompañarás a los Oscars?- le pregunto Meryl mientras desayunaban, la mañana siguiente –no puedo- le dijo el –ah, entonces no creo que vaya- le decía Meryl -¿que?- le pregunto Don sorprendido -¿Cómo que no vas a ir?- le decía –no voy, ¿con quien iré si tu no estas?- le decía encaprichada –sabes que yo te acompañaría, pero no puedo perder este proyecto, Mez- le dijo Don –esta bien, ve a donde sea, me da igual, yo me las arreglo- le dijo Meryl –ves como te pones, y por un premio…- Don se había enojado, y ella también –yo pensé que te ibas por poco tiempo- le dijo Meryl –te dije que me iría por tres semanas- Don le decía –pero tu nunca me escuchas- le dijo el -¿Qué no te escucho?- le preguntaba –basta Meryl, no quiero discutir- le dijo Don harto –nunca me quieres acompañar…- le dijo apenada ella.
Meryl quería que Don la acompañase a los Oscars, porque en los del 2009 no la había acompañado el, si su hija Louisa.
Esa vez discutieron, y hasta Meryl, caprichosa, no le hablo por varios días -¿Cuánto vas a seguir con esto?- le preguntaba Don y ella no le respondía –bueno, entiendo que si te propusiste no hablarme, no me respondas pero no puedes ser tan chiquilina, Meryl- le dijo Don -¿chiquilina yo?- le pregunto ella alzando la voz –mejor ni me contestes- Meryl dejo su libro, el que estaba leyendo, en la mesita de noche, se levanto de la cama, tomo su bata, se la puso y se fue de su cuarto…

jueves, 10 de junio de 2010

Capítulo 5: "Otra vez la misma historia..."

-¡Los cuatro en casa! ¡Esto es para filmarlo!- gritaba Meryl cuando vio a sus hijos en su casa al regresar el día después de los Golden Globes –ay mamá, tampoco es para tanto…- le dijo Grace –teníamos que felicitarte por tus premios- Henry la seguía a su hermana acercándose para saludarla con un beso y un abrazo a Meryl –¿te viniste desde Los Ángeles aquí?- le pregunto Meryl –si- le dijo su hijo –podrías haberme dicho algo…- le decía Meryl –estabas hermosa anoche, ma- le dijo Louisa –gracias Lou Lou- le decía Meryl -¿a dónde va Mamie?- le pregunto a Grace –seguro que esta hablando con Ben- le contesto Grace –oh… bien.
Don llevo todas las valijas a su cuarto en la planta alta, cuando regresó, Meryl estaba con sus hijos charlando –Gracie, ¿ya estas con el proyecto nuevo?- le pregunto Meryl a su hija –si ma- contesto Grace –ay Don, cuanto han crecido nuestros hijos, ¿no?- le decía Meryl, el asintió –mira mi pequeña Grace…- Meryl le dijo mientras la besaba en la cabeza -¿te acuerdas don que te dije cuando me enteré que estaba embarazada?- le pregunto –claro que me acuerdo- le dijo el mientras se sentaba –me dijiste: quiero que sea una nena y fue la primera vez que peleamos por el sexo de nuestro hijo- Don seguía hablando –con Mamie y Henry no nos pasó eso porque estuvimos de acuerdo.
-¿Otra vez contarán toda la historia?- pregunto Grace y al ver que Meryl y Don no contestaban –vamos con Mamie- le dijo a Henry y Louisa.
Principio de agosto de 1985, Meryl, Don y sus dos hijos Henry de cuatro años y Mary Willa, Mamie como la llaman ellos, de dos años se alojaban en su casa de campo en Connecticut, en unos días llegarían los padres de Meryl para cuidar de ellos porque viajarían a Inglaterra.
A la vuelta de su viaje a Londres, que duró diez días, Meryl comenzó con un malestar, pero no le presto atención ya que había comenzado a filmar Heartburn, su nueva película, con Jack Nicholson, se encargaba de sus dos hijos y Don se había tenido que ir por trabajo a Manhattan, estaría una semana fuera.
Dos días antes que regresara, el malestar empeoro y comenzó con vómitos, estuvo a punto de desmayarse en el set de filmación y por eso le dieron un descanso.
Meryl tenia un retraso de cinco días, entonces decidió hacerse un test de embarazo, le dio negativo y comenzó a preocuparse, pero como odiaba ir al medico, y Don no estaba con ella, se quedo tranquila en su casa.
Un día después Don regresó -¿qué pasa Mez?- le pregunto golpeando la puerta del baño, recién llegaba a casa, y ella estaba encerrada allí -¿te sientes bien?- pregunto golpeando nuevamente, finalmente, luego de que ella no respondió, entro al baño, Meryl se estaba enjuagando su cara -¿Qué pasa Meryl? ¿Por qué no contestas?- le pregunto –me siento mal- le dijo ella -¿quieres que llame al medico?- le decía el –no, no- Meryl se negaba a ir al medico, mientras salía del baño y se tiraba en la cama -¿que te duele?- le pregunto Don –nada, pero estoy constantemente con mareos, debe ser la presión, me habrá bajado…- le dijo Meryl –vamos al medico- Don le dijo.
Y así fue, la llevo al medico, este la reviso y vio que estaba todo bien, pero le haría un análisis para ver que pasaba –Meryl, ¿me dijiste que te hiciste un test y dio negativo?- le pregunto el doctor Richardson –ajam…- ella asintió con su cabeza –entonces, ¿que tiene?- le pregunto Don –no se con certeza, pero te hare unos análisis para ver que tienes Meryl- le dijo el medico –esta bien- le dijo ella.
El medico le saco sangre –los puedes venir a buscar pasado mañana- le dijo –ok- Meryl le decía –gracias Thomas- le dijo Don y lo saludo.
Al regresar a casa, Don le pregunto -¿que pasa si estas embarazada?
-¿No te gustaría ser papá otra vez?- Meryl le devolvió la pregunta –claro que me gustaría- le dijo el –¿y a vos?- le pregunto Don –sería tan feliz… y si estoy, quiero que sea una nena- le dijo Meryl –un varón- Don la contradecía –una nena- Meryl continuaba, Don se acerco a ella, y la tomo por la cintura –será varón- le dijo y la besó.
Don había regresado el martes, ese mismo día habían ido al médico, y como tuvieron que esperar dos días para los resultados, el jueves Meryl fue a retirarlos antes de ir a filmar su película, paso todo el día con el sobre de los resultados de los análisis dando vuelta, quería llegar a su casa y saber si estaba o no embarazada, estaba ansiosa…

martes, 8 de junio de 2010

Capítulo 4: "T-Bone Streep"

El día de los Golden Globes había llegado, Meryl estuvo irritable todo el día, como lo estaba cada vez que tenía alguna entrega de premios. Y luego de lo que había pasado en los Critic’s Choice, estaba mas nerviosa todavía, porque tenia mas probabilidad de ganar.
Estudio bien su discurso para no olvidárselo si ganaba, pero igual llevó en su cartera el papel, como lo hacia siempre.
Para esa noche Meryl decidió llevar un vestido de Chris March, un diseñador nuevo que había conocido tiempo atrás y salio del programa “Proyect Runway”.
Don la acompaño a los Golden Globes tal como lo había prometido pero Meryl no pasó por la red carpet, porque había llegado retrasada, entonces prefirió entrar al salón directamente.
Todos los que los veían allí, no podían creer lo enamorados que estaban, después de treinta y un años juntos, eran tema de conversación en varias mesas, porque nadie creía lo bien que se los veía, cada vez mejor, mas unidos.
Luego de varias categorías llegó la de Meryl: “Mejor actriz de comedia y/o musical”, entro Colin Farrell y dio los nombres de las nominadas Sandra Bullock – The Proposal, Marion Cotillard – Nine, Julia Roberts – Duplicity y Meryl Streep – It’s complicated.
Cuando le dijeron la nominación por It’s Complicated, Meryl apoyó su cabeza sobre el hombro de Don y se reían los dos, ella estaba muerta de la vergüenza –no puedo creerlo- le dijo a Don mientras se llevaba la mano a su frente, en cuanto Collin decía –la nominación por el segundo rol, Meryl Streep - Julie & Julia y el Golden Globes es para… Meryl Streep – Julie & julia.
-Ohhh…- dijo Meryl y se puso de pie, beso a Don apoyando su mano en el pecho de el y le dijo al oído –gracias Don, no te imaginas lo mucho que te amo- y siguió camino al escenario para recibir el premio, esta vez no hizo como siempre, y no le dio un piquito a Collin, recibió el premio y comenzó con su discurso.
-Gracias- dijo- quiero cambiar mi nombre a T-Bone- y todos rieron, como siempre con los discursos de Meryl -T-Bone Streep. Creo que suena bien- continuó -¡oh Dios mío! Voy a olvidar lo que quería decir, porque estoy alterada. Darl, ¿Cuál era mi primera parte?- preguntó -¡amo a Nora!- le gritaron -Sí, amo a Nora- dijo ella y todos rieron.
Meryl continuo con su emotivo discurso, hablo de su madre haciendo que varias personas que estaban allí se emocionaran como ella y de Haití, también sobre Stanley Tucci y Julia Child, su personaje.
Antes de regresar a su mesa, pasó por la rueda de prensa e hizo unas fotos con su séptima estatuilla, su séptimo Golden Globes.
-¡Felicitaciones Meryl!- le dijo Paul McCartney cuando ella estaba tomando a Don de la mano porque lo quería saludar Sandra Bullock –¡oh Paul!- le dijo Meryl y lo abrazo -¡gracias!
Se quedaron un rato conversando los tres, Meryl, Don y Paul. Y luego se fueron a saludar a Sandra y otros amigos.
-¿vamos a casa, Don?- le pregunto ella -¿ya? ¿Te parece?- le pregunto el –si, estoy cansada- Meryl le decía -¿no te quieres quedar un rato más?- le pregunto Don –no- le decía ella mientras tomaba su mano –ok, vamos- le dijo el.
Salieron de allí, su chofer los esperaba, subieron al auto y se dirigieron a su departamento -¿puedes Mez?- le pregunto Don cuando ella intentaba abrir la puerta –si, Don, espera un poco- le dijo ella -¿quieres que abra yo, o que te sostenga la cartera, o algo?- le pregunto él –no, ya esta- le decía Meryl mientras entraba a la casa, la puerta se había abierto, entraron, Don cerró la puerta y la tomó de la cintura –te dije que ibas a ganar- le dijo al oído –ya, cállate, no se como gané ese premio- le dijo Meryl –lo ganaste porque te lo merecías, eres la mejor- Don le la besó -¿tú no me darás ningún premio?- le preguntó ella –mmm… lo dudo señora Streep- le dijo el –permítame corregirle Donald Gummer, señora Gummer- le dijo ella colgándose de su cuello y besándolo –te amo- dijeron los dos juntos, uno a otro.

miércoles, 2 de junio de 2010

Capítulo 3: "De regreso... no todo está bien"

-Ay Don, te extrañé- le decía ella dándole un beso -¿como estas Mez?- le pregunto el –bien, cansada- le dijo Meryl –me imagino que te quedaste a festejar anoche- Don le dijo –a festejar no, pero… - Meryl fue interrumpida por el –¿que fue ese beso con Sandra?- le pregunto –emm…. pues no se, me tomo desprevenida- contesto Meryl –has visto la ceremonia?- le pregunto –no, viaje toda la noche para llegar temprano, pero salio en todos lados- le dijo Don –ahh… claro- Meryl le dijo y le dio un sorbo a su café –bueno, desayuna que yo me voy a dar una ducha- él le decía mientras se iba hacia el baño.
Meryl había terminado de desayunar, salio de la cama y llevo la bandeja a la cocina, necesitaba una aspirina, no daba más del dolor de cabeza y tenía una ligera resaca, agarró la aspirina, un vaso de agua y lo tomo. Regreso al cuarto, Don había terminado de ducharse, se estaba vistiendo -reserve mesa en tu restaurant preferido para cenar esta noche- le dijo Don –no quiero, Don- dijo enseguida ella -¿por que?- pregunto el –estoy cansada y tengo que descansar para mañana- se excuso ella –pero vamos a festejar, Mez- Don trataba de convencerla –no hay nada para festejar- le dijo ella –si hay, ¿cómo que no? Tu premio…- le dijo el –no me interesa el premio, es como nada para mi, si en todo este tiempo he fracasado y ahora me doy cuenta- le decía Meryl triste -¿has fracasado? ¿A ti te parece? Meryl, ¿que dices hermosa? Si eres la mejor…- Don no la entendía -¿la mejor que?- le pregunto ella, y antes de que el le respondiera, se respondió sola y con otra pregunta –¿la mejor actriz?- se dijo -si- le decía el -yo no quiero ser la mejor actriz, Don, ¿de que me sirve si no soy la mejor mujer de familia? En todo este tiempo he fracasado, como mujer, como madre…- Meryl estaba mal -eres la mejor en todo, no puedes decir esto, tus hijos te aman, yo te amo, lo eres todo para nosotros- le decía Don -se que no es así…- le dijo ella cubriendo su cara con tus manos, Don se acercó y la abrazó –¿que pasa Mez? ¿Por que vienes con todo este planteo ahora? ¿Que paso?- le preguntaba el abrazándola fuertemente.
Luego de que Meryl se calmara, y respondiera todo lo que le preguntaba Don que estaba preocupado, le dijo que la deje sola, necesitaba distraerse así que se duchó y fue a donde estaba su esposo –hey, ¿estas mejor?- le pregunto Don –si- le decía Meryl mientras caminaba hacia donde estaba el, se sentó en su refajo y lo abrazo por el cuello -¿que pasa?- le pregunto Don –nada, te extrañé, perdón por todo- Meryl le decía apenada –no tienes porque pedirme disculpas, sabes que te amo, y yo se que a veces te saturas por todo, que te cansas de andar de acá para allá, pero te entiendo- le dijo Don –te amo- Meryl le dijo y lo beso –ahora con este descanso voy a estar mejor, quiero que viajemos- le dijo ella –seria genial, me encanta la idea- Don acepto enseguida –cuando termine con todos los premios nos iremos un tiempo, ¿te parece bien?- le pregunto Meryl –si, me encanta.
Estuvieron los dos todo el día juntos, Meryl decidió ir ella misma a ver el vestido, ya que su asistente no estaba allí, tenia días libres porque estaba enferma, entonces su publicista, Leslie, la acompañaba a todos lados. Don la acompaño a buscar su vestido al estudio de Chris March y luego regresaron a al departamento. Eran las ocho de la nueve de la noche cuando Meryl apareció en la sala vestida como para salir -¿tienes algún evento?- le pregunto Don –no, pero… ¿no íbamos a cenar?- le dijo Meryl –pensé que me habías dicho que no querías ir- Don le respondió –si quiero ir, ¿se puede?- Meryl le pregunto –si, seguro… espera que busco mi saco- le dijo Don y fue a su cuarto.
Meryl y Don fueron a cenar a Cicada, un restaurant muy lujoso de Beverly Hills.
Cerca de las doce de la noche, regresaron al departamento -¿que te pareció la cena?- le pregunto Don –genial, necesitaba distraerme- le dijo Meryl entrando a la casa, Don entro detrás de ella, Meryl se estaba yendo para el cuarto –me voy a dormir, Don- le dijo –espera- Don la detuvo del brazo -¿que pasa?- Meryl se giro para mirarlo, don se acerco y poso sus manos en las mejillas de Meryl suavemente -¿estas bien?- le pregunto, Meryl asintió, mirando hacia el piso como una niña y lo abrazó de repente, Don le rodeó la cintura con un brazo y con el otro le acariciaba su cabello, ella mientras tanto le rodeó el cuello y enterró su cabeza allí –te amo, Mez, no quiero que estés mal- le dijo Don.

domingo, 30 de mayo de 2010

Capítulo 2: "La felicidad no es un premio"

Meryl estaba en Los Ángeles desde hacia tres días, como lo tenia previsto, Don no llego para los premios, esa noche tenia los Critics’ Choice. Se vistió con un vestido simple, unos hermosos Louboutins de encaje y aquella cartera/monedero que llevo en It’s complicated. Leslie, su publicista, la había llamado para avisarle que un coche estaba en camino para su apartamento, mientras que ella la esperaría en donde se realizaba la entrega de premios, pero Meryl se arrepintió y dijo que no quería ir, aunque estaba ya lista -¿Cómo que no quieres ir, Meryl? Por favor…- le dijo Leslie –no quiero Leslie- Meryl le decía firme –pero yo ya confirme tu presencia- trataba de convencerla –es que siempre termino yendo sola a todos lados, Don no me acompaña- además de su publicista, Leslie era su amiga, así que con ella podía hablar de cualquier cosa –bueno, hablare con Kevin, yo no insisto porque contra ti no se puede. Adiós- le dijo Leslie y colgó. Al rato, su teléfono volvió a sonar, era Kevin, su agente –Meryl, ¿qué pasa? ¿Por qué no quieres ir a los premios?- le pregunto el –porque no- respondió ella de mal humos -¿quieres que te acompañe?- ofreció el que ya sabia porque no quería ir –no quiero ir- dijo ella –dale Mar, vamos, no puedes no ir… aparte, ganarás- le decía el –jajaja, seguro- le decía ella.
Finalmente, Meryl fue a los premios acompañada por Kevin y gano tal como el le había dicho, estaba un poco pasada de copas cuando dijeron su nombre y también el de Sandra Bullock, subió al escenario y sin esperarlo, Sandra la beso… en la boca.
Meryl dio su discurso, y se refirió a Don: -Gracias. Dios, oh mi Dios. Oh, Dios mío. En primer lugar, quiero agradecer a mi marido que esta jugando al golf- dijo haciendo que todos en la sala se rieran.
Luego de la entrega de premios, Kevin le dijo que el se iba al after party, Meryl quería ir también, así que la llevo, en el camino, sus hijos la llamaron para felicitarla, pero Don no lo hizo, parecía que otra crisis se avecinaba, como la que habían tenido un año atrás, jamás en treinta años le había pasado, pero ese año si. Don se quejo porque ella estaba siempre en eventos y nunca en la casa -¿te piensas que yo quiero esto, que lo hago a propósito para no ir a casa? No puedo rechazar las invitaciones solo porque tu no tienes ganas de que yo vaya- le decía Meryl furiosa -te pasas toda la semana en Santa Bárbara filmando esa película, y el fin de semana, cuando venimos a Connecticut te quedas en New York…- Don estaba harto -no quiero hablar por teléfono sobre esto- Meryl le decía calmada -¿que?- pregunto Don -así no puedo hablar- le dijo ella determinada –se acabo Meryl- le dijo el –¿se acabo que?- pregunto ella –cuando recuerdes que tienes un esposo en tu casa, que te espera, llámame así me das un lugar en tu agenda, ¿entendiste?- Don estaba dolido –eres un idiota- le decía Meryl llena de rabia –y tu… tu te lo pasas de maravillas con tu co-protagonistas- le dijo el, aunque se arrepintió enseguida “fui un estúpido” pensó –¡vete al diablo, Don!- le dijo ella y corto.
Meryl llego al lugar donde se realizaría el coctel y se alejo de Kevin, fue a buscar una copa, mas tarde, el la vio sentada, alejada de la gente –vamos Meryl, ya fue mucha fiesta por hoy…- le dijo al acercarse –no, no me quiero ir- le decía ella –si, vamos, tomaste mucho ya- le dijo el e hizo que se pusiera de pie para salir de allí.
Kevin la llevo a su departamento, al llegar, se bajo del auto, entro en la casa, fue a su cuarto, se puso el pijama y se acostó a dormir, no hizo falta mucho tiempo, porque apenas se recostó, se quedo dormida.
Don voló toda la noche para llegar a Los Ángeles, llego a las siete de la mañana mas o menos y con un taxi se dirigió a su casa, dejo sus valijas y fue a su cuarto, Meryl dormía serenamente, volvió a la sala y se puso a ver tv, cerca de las once de la mañana, cuando tuvo listo el desayuno, la fue a despertar –Mez… Meryl…- le decía despacito –vamos linda…- le dijo haciendo que se despertase –Don…- le dijo Meryl fregándose los ojos –soy yo hermosa…- le dijo el –oh, Don, volviste- le dijo abrazándolo –buen día bella durmiente.

viernes, 28 de mayo de 2010

Capítulo 1: "Sólo dímelo de nuevo y diré que si"

-No, no, no- Meryl balbuceaba palabras inentendibles y se movía de un lado a otro en la cama, otra vez estaba teniendo una pesadilla. Se despertó en súbito y se sentó en la cama, Don la miraba desconcertado a su lado -¿estas bien?- pregunto tímido. Ella tenia sus ojos llorosos, lo miró, puso sus manos en su cabeza y salio de la cama sin contestarle -¿a dónde vas? ¿Estas bien?- volvió a preguntarle él –será mejor que duerma en el living- le dijo ella –pero…- Don no alcanzo a terminar de decirle lo que quería, Meryl ya había salido de la habitación, fue al living y se recostó en el sillón tapándose con sólo una manta, había comenzado a llorar desconsoladamente, Don apenado la escuchaba desde su habitación, quería acercarse, preguntarle si estaba bien, pero no pudo. El se despertó temprano en la mañana y al salir de su habitación, la vio allí, desayunando -no querría hacerte sentir mal- le decía mientras se acercaba -pero me enamore de ti, Meryl- le dijo después -te necesito, Don- le dijo ella llorando –y yo a ti, Meryl, te necesito como a nadie, te amo tanto…- le decía el – te amo- le repitió agarrándole sus mejillas para mirarla a los ojos, la beso muy suavemente –te amo Don, pero tengo miedo- le hablaba ella al oído mientras estaban abrazados –¿miedo de que?- le pregunto el -de que sea muy pronto para estar con otra persona, no le puedo hacer esto a John- le explicaba ella -¿recuerdas que te dijo John?- Don continuaba con su cuestionario, ella asintió –claro que lo recuerdo, pero…- ella se calló -tienes que ser feliz como te lo dijo el, y yo estoy dispuesto a hacer lo que sea para eso, para que seas feliz toda tu vida, estoy dispuesto a estar a tu lado para siempre- Don se había lanzado al vacío, y ella solo tenia que comprenderlo -¿que… que quieres decir?- le pregunto ella confundida -que quiero casarme contigo- un Don muy seguro de si mismo le dijo de repente -¿no es muy pronto?- Meryl le dijo encogiendo los hombros -perdóname, no debí abrir la boca, pero iremos despacio si es lo que quieres, promete por lo menos que me dejaras estar a tu lado- Don se había arrepentido, “es un cobarde” pensó ella “solo dímelo de nuevo y diré que si” pensaba “no me puede estar pasando esto, ella es tan… tan… distinta, especial, no tendría que haber avanzado” pensaba el.
El ruido del teléfono saco a Meryl de sus pensamientos, estaba recordando cuando había rechazado a don la primera vez que le pidió que se casara con el, y ahora, ahora llevaban treinta y un años juntos, todo un record para una actriz tan famosa y reconocida, que había trabajado con hombres deseados por cualquier mujeres del publico femenino que veía sus películas, sus trabajos. Pero ella solo tenía ojos para Don, su Don. El era todo para ella, era su vida.
En el camino al teléfono se quedo pensando en el juramento que le hizo a don aquella noche, cuando lo había rechazado –si con alguien me tendría que casar, ese serás vos, Don- le había dicho ella cuando don abatido salía del departamento. Y así fue.
-Mez…- le dijo Don -Don, mi vida, ¿como estas? Te extraño...- Meryl le decía -yo también te extraño, estoy bien, ¿y tu? ¿Que hacías?- le preguntó el -estaba acordándome de algo, justo pensaba en ti- decía ella entre risas, sabia lo que le diría don si le contaba en que pensaba -Ah, ¿si? ¿En que pensabas?- pregunto intrigado -en cuando te rechacé aquella vez que me pediste matrimonio- le dijo ella riéndose – ah… lindísimos recuerdos- le dijo Don irónicamente, y Meryl se reía -si, muy lindos, y más lindos cuando me dijiste que estabas enamorado de mi- le dijo ella -te equivocas- hablo rápido el –no- negó Meryl -si, te equivocas, yo no estaba enamorado de ti, lo estoy todavía. Te sigo amando Meryl- don le hablaba con el corazón “sigue siendo tan bueno como siempre” pensaba ella -y yo te amo mucho más a ti, Don- le dijo -se nota que me extrañas porque comienzas a decir mentiras…- Don le decía -¡Que malo! No estoy mintiendo. ¿Cuándo regresas?- pregunto Meryl -no se amor- contesto Don -¿me acompañarás a los premios?- Meryl le pregunto esperando un `si´-a los Critics’ Choice no creo, pero a los Golden Globes seguro que si, ¿te parece bien?- le dijo el -si me lo prometes…- contesto ella -lo prometo- juró Don -esta bien- acepto ella -¿las niñas? ¿Henry?- Don cambio de tema -hable hoy con Lou, me dijo que esta genial, Mamie y Grace ya sabes, con sus trabajos y Henry en Los Ángeles.
-Ohh… fantástico. Bueno, me voy que tengo una cena esta noche para ver que haremos con las esculturas- le dijo don –ok, adiós don- le decía ella –adiós Mez, te amo- dijo el –te amo, Don.